Revisa las medidas de vigilancia tecnológica que buscan frenar a Covid-19 en el Mundo

A nivel internacional ha surgido una polémica en torno a que las autoridades realicen un seguimiento intenso a la población, en busca de frenar la expansión del denominado Cornona Virus.

Como nos describe Enrique Pérez de Gerente.com, la cuarentena es la opción principal, pero los distintos países además están apostando por herramientas de control basadas en los datos de localización de los smartphones para asegurar que se está cumpliendo. Un mecanismo que está ayudando a combatir la transmisión del virus pero también ha provocado que organizaciones en defensa de las libertades digitales como EFF alerten de sus riesgos. Una dicotomía entre salud y privacidad que, junto con la economía, es uno de los grandes debates secundarios de esta pandemia.

Países como Corea del Sur, Singapur o Israel han implementado completos sistemas de vigilancia a través de los smartphones de los ciudadanos para intentar tener un mejor control sobre las zonas de contagio y quienes entran en contacto con otros infectados. Estas son las aplicaciones oficiales y las herramientas digitales que están aplicando los distintos países para frenar con éxito el COVID-19.

Corea del Sur

Es uno de los países que mejor ha gestionado el COVID-19. Ya que además de realizar numerosos tests, la gran obsesión del gobierno coreano ha sido localizar la mayor cantidad de casos y aislarlos. Y para ello, las agencias gubernamentales han venido «recolectando las grabaciones de las cámaras de vigilancia, los datos de localización de los smartphones y los registros de las compras con tarjetas de crédito para que ayuden a trazar los movimientos de los pacientes de coronavirus y establecer las cadenas de transmisión del virus».

En Corea del Sur proliferaron varias aplicaciones para obtener información como CoronaNow o Corona100, pero el gobierno además dispone de la potestad, de solicitar a los ciudadanos sus datos de localización. De hecho, estos datos se publican y se muestran en distintas aplicaciones, a través de una API dedicada.

Esta información se focaliza -destaca Pérez- en su app para móviles «self-quarantine app», que permite al gobierno monitorizar la localización de afectados por el COVID-19, de posibles contagiados y de personas extranjeras. Para que funcione, el usuario debe descargarla y activar los permisos. Esta app envía alertas, permite monitorizar la localización y es una forma más práctica que no tener que llamar por teléfono a la persona afectada para saber si cumple las recomendaciones, explican las autoridades.

Estados Unidos

egún describe el Washington Postel gobierno de Donald Trump está en conversaciones con gigantes tecnológicos como Facebook y Google para utilizar los datos de geolocalización de los móviles de los ciudadanos norteamericanos para combatir el coronavirus. Expertos en salud pública están interesados en que empresas privadas puedan recopilar estos datos de forma anónima y agregada y mapear la propagación de la infección. Por el momento, no hay iniciativas oficiales al respecto. Si bien, compañías como Facebook ya ofrecen desde hace tiempo mapas abiertos para analizar e intentar prevenir la propagación de enfermedades.

Israel

La aplicación utilizada por Israel tiene como nombre Hamagen, que vendría a traducirse como Escudo. Los usuarios pueden descargar la aplicación y comparar su localización con los datos del ministerio de salud israelí para conocer si han estado en contacto con alguien diagnosticado. Según las autoridades esta información del GPS y la WiFi se mantiene en el teléfono y no es transmitida al gobierno. Hamagen está disponible de manera abierta en Github para analizar su código.

Por otro lado, asociaciones en defensa de los derechos civiles han alertado que Israel ha aprobado a sus agencias de seguridad seguir los datos de los móviles de posibles sospechosos por coronavirus. Y es que, según describe Bloomberg, el reconocido NSO Group ha desarrollado un nuevo producto con la habilidad de rastrear posibles infectados.

Reino Unido

Matthew Gould, director de la división de innovación del NHS, explicaba que están «analizando si las soluciones basadas en aplicaciones podrían ser útiles para rastrear y administrar el coronavirus. Hemos reunido la máxima experiencia para hacer esto lo más rápido posible». Por el momento, en Reino Unido se han llevado a cabo iniciativas privadas, pero el gobierno británico ya está en conversaciones con operadoras como O2 para crear mapas de movimiento.

Polonia

La solución de Polonia se llama ‘Home Quarantine’ y en este caso no se basa propiamente en la localización.

Para determinar que los ciudadanos cumplen la cuarentena, esta app oficial de gobierno para Android e iOS requiere que se envíen selfies periódicamente. En vez de llamar o comprobar la localización, las autoridades pueden solicitar aleatoriamente un selfie.

Karol Manys, ministro de agenda digital de Polonia lo explicaba así: «La gente en cuarentena tiene opción, o recibir visitas de la Policía en su casa o descargar la app».

Italia

«Lazio Doctor Covid» es la aplicación oficial de la región italiana que también incluye a Roma. Se trata de una app voluntaria en la que se puede consultar información sobre salud. Del mismo modo que otros países europeos, los operadores italianos también están compartiendo datos agregados con las autoridades para analizar los movimientos de los ciudadanos, mientras al mismo tiempo se cumplen las leyes de privacidad europeas.

Organización Mundial de la Salud (OMS)

La propia OMS ha confirmado que trabaja en una aplicación propia. Daniel Kraft, médico estadounidense a cargo del proyecto, la ha descrito como un «Waze para el COVID-19». La app será open source y ofrecerá «información de navegación, pero no por las carreteras sino para la gente». El objetivo es crear una aplicación con información hiperlocal, con acceso a las recomendaciones de salud públicas oficiales.

La aplicación se espera para la semana que viene, en seis idiomas inicialmente y por el momento no contará con acceso a la ubicación. Esta primera versión estará centrada en ofrecer información y realizar un proceso de autoevaluación.

«A quienes dan positivo se les pide que recuerden dónde han estado y con quien han tenido contacto, para avisarles que se pongan en cuarentena, pero al utilizar los registros de localización almacenados en el móvil se obtiene esta información de forma más rápida y precisa«, explican los responsables de la OMS a IEEE Spectrum. La aplicación de la OMS dependerá que los usuarios acepten compartir sus datos con las autoridades sanitarias, aunque sus creadores defienden que adoptará una postura «centrada en la privacidad». Para el seguimiento de la ubicación de forma anónima se apostaría por Private Kit, desarrollado por el MIT.